Los Desayunos

El Desayuno es mas que una forma de romper el ayuno

Los desayunos como su nombre lo indica vienen de la palabra del latín dis-iunare, que quiere decir romper el ayuno, que claramente viene relacionado con el prolongado tiempo que pasamos sin comer durante toda la noche hasta la hora de levantarnos y para romper esa falta de ingesta de alimentos tomamos un delicioso desayuno.

Es muy importante tomar alimentos saludables a primera hora del día, pues es la mejor forma de que nuestro organismo reciba un gran aporte de vitaminas, minerales, nutrientes, y un aporte calórico importante para tener la energía suficiente para todas las actividades diarias.

Como sabemos la ingesta de variados y balanceados desayunos proporcionan al organismo los elementos que necesitan para tener un buen rendimiento escolar, laboral, o en cualquier actividad física, mental o de concentración que realicemos durante todo el día.

A nivel nutricional está comprobado que las personas que no desayunan presentan bajones de glicemia y azúcar lo cual puede desencadenar en hipoglicemia o cualquier otra afección como desanimo, pereza, falta de energía, pérdida de concentración, memoria y capacidad de atención.

El no desayunar también está relacionado con el aumento de peso y la obesidad, pues al no ingerir alimentos a primera hora de la mañana, se genera en el organismo ansiedad y aumento del hambre a media mañana lo que lleva a consumir gran cantidad de alimentos poco saludables con muchas calorías y ricos en grasas y azúcares que al final se convierten en más kilogramos para nuestro cuerpo, desaceleración del metabolismo y desnutrición.

Las personas que tienen como habito ingerir desayunos saludables y equilibrados, generalmente tienen una condición más saludable y su cuerpo recibe la cantidad adecuada de vitaminas, proteínas, minerales, fibra, grasas y carbohidratos necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y el mantenimiento de un peso adecuado conforme a la edad y la estatura. Se ha demostrado que las personas que desayunan muy bien y almuerzan de forma moderada, sienten menos hambre en la noche a la hora de la cena por lo que no tienen la necesidad de ingerir alimentos muy pesados, abundantes y poco saludables pocas horas antes de dormir.

Algo bien balanceado debe incluir alimentos que cubran el 25 % de la energía que necesitamos durante todo el día. Por eso tampoco está bien desayunar cualquier cosa, es decir tomar poca cantidad de alimentos, como un café con leche o un chocolate y pan, o un jugo a las carreras. Sabemos que el mundo de hoy es agitado y todo se hace deprisa por falta de tiempo, pero lo ideal es tomarse el desayuno con calma así se requieran más minutos del día.

Una comida equilibrado debe incluir un lácteo ya sea queso, yogurt , leche sola o con café, panela o chocolate, una proteína como huevos o carne, un carbohidrato integral como arepa, tostadas, galletas, pan, avena, croissants, pancakes, muffins, wafles, frutos secos o cereal, y fruta. La mejor hora para ingerir el desayuno es entre 6:00 am y 9:00 y nunca saltarse el desayuno.

Muchas personas no toman desayunos con la excusa que en ese rango de hora no tienen hambre, o que les provoca nauseas, mareo o vómito. Pasando por alto sus beneficios e ignorando sus consecuencias para la salud. Lo más aconsejable es que poco a poco se vayan creando hábitos alimenticios hasta que el cuerpo se eduque para desayunar diariamente. Al comienzo se pueden tomar alimentos más ligeros y se va complementando hasta que el organismo se acostumbre.

Hay un dicho muy popular que vale tener en cuenta “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y come como un mendigo”. Comenzar el día con un buen alimento nos hace estar con mejor ánimo, más despiertos y con mucha energía, para realizar todas nuestras actividades diarias. Mejoramos nuestra capacidad de memorizar, de concentrarnos, de comprender lo que leemos, acelera nuestro metabolismo, nos ayuda a controlar los ataques de ansiedad evitando los atracones de comida chatarra. Además, nuestro cuerpo adquiere las vitaminas y minerales necesarios para mantener un buen estado de salud, vitalidad y defensas contra enfermedades y microorganismos. Además, que mantenemos los niveles de azúcar adecuados en nuestra sangre, evitamos el riego de sufrir gastritis, mejoramos nuestros niveles de colesterol, y estaremos activos para enfrentar cualquier reto que se nos presente en el diario vivir.

Para algunos desayunar se convierte en algo aburrido y rutinario, porque no encuentra muchas opciones, pero lo cierto es que hay gran variedad de opciones y menús deliciosos.

Algunas opciones típicas pueden ser por ejemplo una deliciosa taza de café o chocolate con leche, jugo de naranja recién exprimido con la fibra, huevos pericos con cebolla y tomate, arepa paisa y queso campesino.

Otra opción puede ser una porción de fruta, un tamal típico y chocolate, ésta alternativa es ideal para los fines de semana. Sugerimos también un desayuno italiano que incluye fruta, capuccino y un panini compuesto por panes focaccia o ciabatta, jamón serrano, proscuito o salami, queso americano y rugula.

También podemos optar por un desayuno continental, americano, o un tipo buffet con varias alternativas de cada alimento como cocciones de huevos, bebidas calientes, frutas y jugos naturales. Por todo esto y mucho más, a la hora de elegir opciones no hay excusas para dejarlo pasar por alto en la mañana.